1. Nuevos requisitos para la certificación de EPI
La nueva versión de la norma introduce criterios más estrictos para la certificación y renovación de los Certificados de Aprobación (CA) de los EPI. Ahora, los fabricantes y proveedores deben someter los productos a ensayos más detallados para garantizar una mayor calidad y durabilidad.
2. Ampliación de la lista de EPI obligatorios
Debido al avance tecnológico y al surgimiento de nuevas actividades laborales, la NR-6 revisada incluye nuevos equipos de protección para sectores específicos, como:
- EPI para la exposición a nanopartículas;
- Dispositivos avanzados de protección respiratoria en entornos con agentes biológicos;
- Nuevas especificaciones para cascos de alta resistencia.
3. 3. Obligatoriedad de capacitación periódica
Las empresas ahora deben realizar capacitaciones frecuentes sobre el uso correcto de los EPI. Además de la formación inicial, los trabajadores deben recibir cursos de actualización periódicos para garantizar que estén al tanto de las mejores prácticas de seguridad.
4. Responsabilidad ampliada de los empleadores
La actualización refuerza que los empleadores son responsables no solo de la entrega de los EPI, sino también de la fiscalización de su uso correcto y de su sustitución inmediata cuando sea necesario. Se implementarán auditorías más rigurosas para verificar el cumplimiento de estas exigencias.
5. Digitalización de los procesos de control de EPI
Las empresas deben adoptar sistemas digitales para el registro de la entrega, mantenimiento y sustitución de los EPI. Esto permitirá un seguimiento más eficiente y evitará fraudes o inconsistencias en la gestión de los equipos.
¿Cómo debe prepararse su empresa?
Para garantizar la conformidad con la nueva NR-6, las empresas deben adoptar algunas medidas esenciales:
- Revisar los inventarios de EPI y garantizar que todos los equipos cumplan con las nuevas certificaciones;
- Implementar programas de capacitación continua para los trabajadores sobre el uso adecuado de los EPI;
- Actualizar los registros internos mediante la digitalización de los procesos de control y distribución de los equipos;
- Realizar auditorías internas para verificar si los EPI se utilizan correctamente y dentro de los estándares exigidos por la nueva regulación.
Tanto las empresas como los trabajadores deben estar atentos a estas nuevas directrices para garantizar un entorno seguro y en conformidad con la legislación. Con la debida preparación y adaptación, estos cambios aportarán beneficios directos para la protección y el bienestar de los profesionales en diversas áreas de actuación.


